miércoles, 23 de octubre de 2013

Valencia cableada

He dicho bien, cableada, que no cabreada, aunque también.
Ni las normas municipales, ni el pastón gastado en arquetas, registros y reurbanización de calles por la Generalitat y el Ayuntamiento, bastan para quitar de nuestro cielo azul la multitud de cables que de un edificio a otro atraviesan calles, plazas o avenidas, sin importar que afeen la arquitectura y la historia de nuestra ciudad.
Que poco aprecio parecemos tener por nuestro patrimonio.