domingo, 14 de junio de 2015

Parroquia del Santo Cristo de la Agonía, Horno de Alcedo

La pedanía de Horno Alcedo debe su nombre a la existencia de un gran horno de pan todavía existente y que era propiedad de Francisco de Alcedo y Capetillo, dueño a su vez de dos casas y extensos terrenos de labranza en la zona. Perteneció al termino municipal de Russafa hasta la incorporación de este a la ciudad de Valencia en 1877, estando en la actualidad junto con otras pedanias en el distrito de Poblats del Sud. Su población se encontraba muy diseminada en alquerías y casas de labranza, contando su núcleo poblacional con unas pocas calles.
En 1914 se le encarga al arquitecto Javier Goerlich el proyecto para una capilla que diera un digno servicio religioso a sus habitantes y no los obligara a realizar largos recorridos hasta la Parroquia de San Vicente y San Valero, mártires a la cual perteneció hasta 1942, en que fue erigida como parroquia.
La iglesia fue construida en estilo neogótico, muy frecuente en las construcciones religiosas de la época siendo mucho más evidente en su interior.
La fachada está compuesta de dos cuerpos, uno contiene dos puerta gemelas coronadas por arcos ojivales y en sus batientes claveteado el año de su inauguración, "año 1915"; el otro cuerpo esta formado por el campanario de no muy grandes dimensiones, si bien al estar construido en una extensa zona llana, se vería y se oirían sus campanas a gran distancia, cosa imposible hoy día por la construcción posterior de altos edificios principalmente al sur y al este del edificio.
Su interior conserva la fábrica original con una gran bóveda apuntada y cuyos arcos fajones son contrarrestados por los arcos formeros de mucha menor altura que integran los altares laterales, de buena factura realizados en madera al estilo de la construcción. A los pies de la nave y sustentado por un arco rebajado está el coro. El presbiterio se encuentra enmarcado por sendos púlpitos adosados a los muros y rematados por doseletes.
El altar mayor cobija una hornacina en la que se encuentra una imagen de buena talla del Santo Cristo de la Agonía.

En la actualidad sería precisa una intervención con el fin de solucionar humedades y fisuras en su bóveda.
Desgraciadamente el expediente de construcción que hubiera aportado planos y detalles no ha sido encontrado en el Archivo Histórico Municipal.


























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Cartel realizado por la Parroquia del Santo Cristo de la Agonia


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miércoles, 10 de junio de 2015

Alquería Falcó

No me voy a mojar, ni una palabra más ni una palabra menos de lo que dice la ficha del CATÁLOGO DE BIENES Y ESPACIOS PROTEGIDOS DE NATURALEZA RURAL, referida a la Alquería de Falcó.
Leyendo y viendo se puede constatar la inutilidad de las palabras cuando no van acompañadas de hechos.


"DESCRIPCIÓN Y REFERENCIAS HISTÓRICAS
La alquería de Falcó es el ejemplo por excelencia del clasicismo en la arquitectura rural valenciana. Su volumen potente, sus grandes masas, la manera de construir los distintos cuerpos y de disponer sus fábricas, la estabilidad formal en la construcción de la cubierta y por tanto en la definición del sólido que define la arquitectura, la torreta, la elegantísima puerta, además de los elementos epidérmicos que enfatizan la forma: sus esferas y pináculos a la manera herreriana, o tan valenciana como los que podemos encontrar en el pretil del Puente del Real en Valencia, además de la manera de estructurar las diversas viviendas que incluye una alquería señorial en el XVII, serán los temas básicos de este ejemplo de alquería en el tiempo, que en su día ya representó a la “alquería valenciana” en el panorama cultural español.

La alquería en el tiempo:

La Alquería que hoy encontramos nos muestra un ejemplo de la arquitectura de la casa señorial valenciana del S. XVII, donde la manera de construir los distintos cuerpos y de disponer sus fábricas, siempre en paralelo a fachada, es una constante ya establecida en la cultura rural valenciana desde el siglo anterior, aunque la configuración de sus volúmenes y la definición de sus lienzos de pared nos sitúan frente a ese barroco sobrio ya la vez muy valenciano, con referencias a la arquitectura culta y sin desligarse de las cualidades que lo rural implica en estas arquitecturas, valorando especialmente la sobriedad en las formas, la austeridad en los materiales y por supuesto el carácter de utilidad.

La alquería comprende un conjunto de cuerpos de construcción entre los cuales hay que distinguir dos edificios principales, posiblemente de construidos en época distinta, pero con un tratamiento arquitectónico en volumen y fachadas que intenta dar uniformidad al conjunto. Los muros portantes de desarrollo longitudinal a fachada, presentan una discontinuidad en su fábrica y los posteriores a fachada, también en su trazado, que nos evidencian épocas distintas de construcción. La medianería entre ambos, separa las distintas fábricas y trazados.

Ello nos puede apoyar la idea de una fuerte remodelación a finales del siglo XVII, que incluso construyera cuerpos nuevos de edificación, a la vez que remodelaba las fachadas y levantara elementos como la puerta principal, manteniendo en cambio antiguas fábricas y estructuras.

De la lectura de las fábricas se desprende que los muros mas antiguos corresponden a los cuerpos de construcción recayentes hacia la parte Este, con fábricas que se pueden situar en el entorno de los siglos XV o XVI, en cambio las fábricas de la parte Oeste, son mas modernas y coinciden con las fechas de finales del XVII que aparece en la Puerta.

Encontramos en la actualidad dos viviendas independientes, que evidentemente responderían al clásico esquema de la alquería señorial de esta época, con una casa principal con vivienda para caseros y propietarios, mas la casa anexa al mundo agrario donde tiene su vivienda en planta baja el administrador o encargado de la explotación anexa a la alquería".

Evidente que el cuidado prestado a nuestro patrimonio ha adolecido de la atención merecida durante este último cuarto de siglo.




























Mi curiosidad
Muchas veces pasando por el Bulevar Norte a la altura de la alquería, me he preguntado por la utilidad y razón de esa alta y fea torre adosada de forma impropia a tan magnífico y abandonado edificio del siglo XVII. Llegados a este punto he de confesar mi ignorancia así que me puse a buscar y encontré a las primeras de cambio que se trata de una torre, sin valor arquitectónico ni estético, construida en el siglo XX para la fabricación de perdigones, desconocedor de este tema relacionado con las armas y la fabricación de munición seguí buscando y encontré esto:
Hasta finales del siglo XVIII los perdigones se hacían con moldes o arrojando gotas de plomo derretido en barriles de agua. La primera técnica, la de derretir plomo y echarlo en moldes con la forma del perdigón era muy lenta y por lo tanto muy costosa. La de arrojar gotas de plomo a un barril de agua no producía perdigones suficientemente esféricos. A William Watts, de Bristol, se le ocurrió una forma nueva de hacer perdigones, baratos y perfectamente redondos. La idea es genial por lo sencilla.
En la parte alta de la torre se pone un horno para fundir el plomo. Una vez fundido se echa en una especie de cedazo metálico, el plomo pasa por los agujeros y entonces viene la genialidad, en caída libre los cuerpos no pesan y sin peso se agrupan formando una esfera. Aunque al salir del «colador» las gotas tuvieran una forma alargada, al caer durante muchos metros adquiere una forma esférica perfecta las aperturas laterales de la torre hacen que se vaya enfriando el plomo, abajo hay una «piscina» con agua fría que hace que los perdigones se solidifiquen inmediatamente con su forma perfecta.
Nunca te acostarás sin saber una cosa más, al menos hay que intentarlo.




lunes, 8 de junio de 2015

Los gigantes del Corpus

Hoy me salgo un poco de la línea habitual de este blog para mostrar una de las imágenes más tradicionales, los gigantes, los gegants de la "Festa Grossa", la festividad del Corpus de Valencia.
El Corpus empieza a celebrarse en nuestra ciudad en 1356 por deseo del obispo de Valencia Hug de Fenollet, durante los primeros años saldrá la procesión a la calle de forma discontinua, enriqueciéndose, eso si con aportaciones provenientes del imaginario medieval y de la simbología gremial.
Pero hablemos de los gigantes, estos se incorporan  a la fiesta en distintas localidades europeas a lo largo del siglo XV y XVI, en 1430 en Ninove (Bégica), en Lisboa en 1450, en 1454 en Dijon, en Alcalá de Henares en 1500, en Girona en 1521, en 1560 en Toledo, teniéndose la primera noticia documental de su incorporación en Valencia en 1589, representan en principio, los cuatro continentes conocidos, si bien en Valencia no se incorpora la quinta pareja hasta el año 2002.
Actualmente salen, aunque no tengan una representación clara de su significado, una pareja de gitanos, otra de turcos, una pareja de raza negra una caucásica y una pareja de valencianos, conozcámoslos.



















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