jueves, 26 de marzo de 2015

Forjar, fundir, abrir, cerrar...


Al socaire de la industrialización del siglo XIX, se establecieron en nuestra ciudad importantes talleres de fundición y cerrajería que vivieron a principios del siglo XX una época de esplendor.
No solo fabricaban maquinaria para abastecer a la emergente industria textil y agrícola, si no que se dedicaron a la fabricación, sobre todo a partir de los años 10, de una cerrajería artística al servicio de la arquitectura.
Existen, aunque sin especial protección, importantes ejemplos de este arte en hierro, principalmente en puertas de entrada, rejas y balcones, las hay en todos los estilos, modernistas, neo renacentistas, neo barrocas, racionalistas..., algunas de un alto grado de calidad y belleza que requeriría una catalogación.
Hoy expongo una serie de fotos, principalmente de puertas, realizadas en distintos estilos y por diversos talleres actualmente, prácticamente desaparecidos.